Correa de tiempo

La correa de distribución es una de esas piezas que cuando se rompe puede causar verdaderos destrozos, llegando incluso a terminar con la vida del motor y ocasionando una de las averías más costosas que podamos tener en nuestro carro.

De material neumático, consistencia dura y muy resistente, la correa de distribución se encarga de coordinar y sincronizar el movimiento del cigüeñal y el árbol de levas para que las válvulas se abran y cierren sin que los pistones las golpeen.

Cuando falla la correa de distribución el carro deja de funcionar inmediatamente, porque al romperse puede haber dañado los pistones, las válvulas y muchas otras piezas del motor, dejando inservible nuestro vehículo.

Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de la correa de distribución porque en teoría es un elemento de larga duración que algunas veces simplemente se rompe de forma imprevista, aunque en muchas ocasiones comienza a darnos algunos avisos que nos indican que es hora de hacer un cambio de correa.

– Kilometraje para cambio de correa. Aunque no hay una duración establecida, cada fabricante tiene estipulado un número máximo de kilómetros aproximados que varía entre los 60.000 y los 150.000 para el cambio de correa, así que lo primero que debemos hacer es consultar el manual de nuestro carro para tener una idea precisa y nunca sobrepasar ecadena distribucionse límite.

– Conducción urbana. La duración que nos indica el manual será solamente una guía, pues tenemos que considerar las condiciones en que normalmente conducimos, cuando lo hacemos más frecuentemente por ciudad la correa de distribución sigue funcionando en los semáforos y en los trancones, por lo que debemos acortar ese kilometraje al menos un 20% a la hora de realizar el cambio de correa.

– Tiempo. Si no damos un uso frecuente al vehículo, tendremos que revisar la correa de distribución cada cinco años para asegurarnos de que no tenga grietas, desgastes o decoloración, pues el material con el que está fabricada tiene un deterioro normal por tiempo.

– Temperatura y ambiente. Vivir en climas extremos por demasiado frío o calor es otro factor determinante para disminuir el tiempo en que se hace el cambio de correa, también cuando el ambiente es muy polvoriento o húmedo debemos ser más previsores y revisar su estado más frecuentemente.

– Ruidos en la transmisión. Cuando comenzamos a oír ruidos extraños provenientes de la transmisión debemos revisar la correa de distribución, porque puede tener una tensión inadecuada y reventar en cualquier momento.

– Vibraciones. Si tenemos el motor encendido pero el carro está detenido y comienza a vibrar, es probable que sea hora de un cambio de correa, porque los pistones y las válvulas están comenzando a realizar un esfuerzo mayor al normal.

– Dificultad para encender. Si notamos que nuestro vehículo se demora más de lo habitual en arrancar y además hace un sonido raro, podemos tener un problema con la correa de distribución, así que será mejor revisarla y cambiarla en caso de ser necesario.

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